Robot cortacésped automatizado para aeropuertos: caso práctico
Los aeropuertos tienen necesidades y normativas específicas, ya sea en la gestión de los riesgos y de la seguridad, o en la fauna silvestre y el mantenimiento de las zonas verdes. La gestión y la reducción de las emisiones de CO2 cobran además una importancia cada vez más crítica en un mundo en el que los viajes en avión tienen, en este aspecto, mala reputación.
Todos estos puntos son evidentemente críticos, pero no pueden ocultar la importancia del control de costes. La combinación de todas estas realidades hace que el uso de cortacéspedes automatizados resulte interesante, ya que permiten actuar de forma positiva sobre cada uno de esos puntos.
Algunos aeropuertos, como el de Sola, en Noruega, utilizan hasta 26 robots Belrobotics las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sin embargo, hasta ahora faltaban estudios más precisos y neutrales. La Universidad de Purdue publicó a principios de agosto de 2021 un estudio sobre el impacto de los robots cortacésped automáticos en la sostenibilidad de un aeropuerto. Esta universidad cuenta con un aeropuerto (KLAF) en el que se realizó un estudio con un robot Echorobotics. Estos son algunos de sus análisis:

Gestión de riesgos
La gestión de riesgos es evidentemente crítica para los aeropuertos. La automatización permite eliminar parte de los riesgos para el personal (cortar en zonas críticas), pero requiere, por supuesto, ser controlada para velar por que no se convierta ella misma en un riesgo.
En el caso de un robot cortacésped, el aeropuerto de la Universidad de Purdue eligió zonas específicas para garantizar la máxima seguridad, pero se mostró satisfecho con los procedimientos de seguridad del cortacésped:
- El cable perimetral que impide que el cortacésped salga de una zona definida. Fuera de la zona, se corta la alimentación del cortacésped
- El software interno que impide que el cortacésped se active fuera de su zona (y, por tanto, reduce el interés del robo de robots cortacésped)
- Los sensores del cortacésped evitan el riesgo de colisión con un objeto o una persona
- La aplicación permite seguir a distancia el estado del cortacésped y darle una serie de instrucciones
Para asegurar un riesgo próximo a cero, integraron además una barrera física utilizando traviesas de ferrocarril.
Una de las observaciones estuvo relacionada con el número de alertas durante las primeras pruebas. Sin embargo, de 23 alertas en 562 horas de corte en la primera prueba, el robot cortacésped pasó a 2 alertas en 1115 horas de corte en la última prueba, tras modificaciones del terreno y del software. Esto demuestra la importancia de una instalación perfecta y de una serie de pruebas.
Una reducción de costes
Es uno de los beneficios más notables según este estudio: la disminución del personal necesario permite reducir los costes asociados. Es evidente que sigue siendo necesario personal para la inspección y el mantenimiento de los terrenos, de los robots y de la estación de carga, pero estos aspectos son menores en comparación con el tiempo necesario para un corte tradicional. Además, la universidad prevé realizar pruebas comparativas con un medio de corte tradicional.
Una de las observaciones estaba relacionada con el corte aleatorio y con el interés que podría tener un modelo con GPS RTK. Esta opción ya estaba en desarrollo y ahora está disponible, lo que hace que la eficacia del robot sea mucho mayor, ya que ahora es capaz de cortar en línea recta. Para un aeropuerto, esta evolución es sin duda aún más significativa. En efecto, la seguridad dificulta el uso de robots en determinadas zonas críticas. Sin embargo, como precisa el estudio, es posible cerrar ciertas zonas en los momentos de menor actividad, a menudo por la noche. Con un modelo RTK, es posible cortar hasta 3 veces más superficie que con un modelo estándar. ¡Es posible, por tanto, cubrir durante esos momentos una superficie mucho mayor!
Una reducción de las emisiones de CO2
Las necesidades de gasolina, mayoritariamente utilizada en los métodos tradicionales de corte, distan mucho de ser anecdóticas. En Estados Unidos, representan más de 300 millones de litros de gasolina y el 5 % de la contaminación atmosférica. Elegir un método 100 % eléctrico permite reducir sus emisiones de CO2 y la huella de carbono de un aeropuerto. Tal como señala el estudio, esto permite además demostrar de forma visible estos esfuerzos.
Los robots cortacésped son, por tanto, auxiliares muy interesantes para las zonas más complejas y seguras: aeropuertos, zonas industriales, etc. Si desea obtener más información sobre sus posibilidades, no dude en contactarnos.