La regeneración tradicional mediante resiembra: los consejos de los profesionales
¿Cuándo se hace una resiembra?
Al final del campeonato, en mayo-junio, llega el periodo de regeneración de los campos de fútbol. Tenga en cuenta que también puede hacerse una segunda siembra al inicio de la temporada. La opción de la resiembra tradicional se elige 9 de cada 10 veces. Se recurre a una regeneración completa, con escalpado del terreno, cuando los daños son demasiado importantes y el terreno lo permite. En efecto, el paso de una máquina (del tipo Koro Topfieldmaker) tiene un coste y el campo no puede volver a estar en condiciones de uso rápidamente.
Las distintas etapas de una regeneración mediante resiembra:
El arenado
El arenado permite mejorar la textura y la estructura del suelo en los primeros centímetros. Se reparten de manera homogénea entre 30 y 60 toneladas de arena por el campo. La operación puede repetirse, si es necesario, varias veces al año, pero su eficacia será óptima durante el periodo de crecimiento del césped. Un arenado excesivo puede asfixiar el césped y permitir que prolifere el fieltro. Es preferible un arenado regular establecido en función del análisis del suelo. Algunos campos reciben un arenado mensual, el «top dressing». Así, el terreno va subiendo de nivel año tras año. Tras varias pasadas de una máquina tipo Koro, durante un escalpado, se vuelve al nivel inicial.
¿Puede la arena desgastar las cuchillas de un robot cortacésped?
No, porque la arena no se queda en la superficie: el riego hace que penetre con más facilidad. Para hacerse una idea: 90 toneladas de arena repartidas en un campo de 7140 m² representan 0,8 cm. Es, por tanto, mucho menos que la altura de corte recomendada, de 4 cm. En un green de golf, en cambio, sí: las cuchillas sufrirán el arenado, ya que la altura de corte es de 4 mm.
La aireación
El pisoteo de los jugadores, el paso de las máquinas de mantenimiento, las precipitaciones y el asentamiento natural del suelo pueden provocar la compactación del terreno. Ahora bien, el equilibrio aire-agua del suelo es un parámetro determinante para lograr un césped sano y duradero. El aireado con extracción de núcleos rara vez se practica en los campos de fútbol; se utiliza en los greens de golf, donde la poca altura del césped facilita su realización. Para los campos de fútbol se prefiere la aireación con Verti-Drain.
La resiembra
Se esparcen por el campo entre 150 y 300 kg de semilla, esencialmente 100 % ray-grass. El tipo de sembradora utilizada determinará el número de pasadas necesarias. El abono debe contener una proporción más elevada de fósforo para estimular las plántulas jóvenes. Y se exige una salinidad muy baja, ya que las sales de los abonos tienen un efecto mayor en las plántulas jóvenes que en un césped más maduro. Este índice salino es, por tanto, un parámetro que no debe descuidarse al sembrar o resembrar. Por el contrario, optar por un abono agrícola, cargado de sal, repercutirá en la eficacia de la regeneración y, por tanto, en la calidad del césped.
El riego
La etapa del riego es delicada. El reto es mantener el terreno húmedo, pero no encharcado. Se aconseja regar tan a menudo como sea necesario según el tiempo. Una sonda de humedad permite controlar el nivel de humedad, pero una comprobación manual también puede funcionar perfectamente. Se trata de mantener húmedos los 2-3 cm superiores del terreno, ya que el sistema radicular de los brotes jóvenes no les permite buscar agua a mayor profundidad. La relación aire-agua, ya mencionada en la etapa de aireación, es importante. El aire es primordial para evitar que el suelo se asfixie.
¿Cuánto tiempo hace falta para obtener un manto herboso?
Con ray-grass y unas condiciones óptimas de riego, la planta es capaz de germinar en 4 días, de empezar a macollar en 15 días y de formar un manto herboso joven en 3 semanas. Atención: estas etapas pueden llevar mucho más tiempo. Dependen, entre otras cosas, del seguimiento y del tipo de abono.
¿Se puede cortar durante la regeneración?
¿Qué ocurre con el corte durante este proceso de regeneración? Si queda un manto herboso relativamente denso, los robots pueden ponerse en funcionamiento directamente en el campo. Sus cuchillas, cambiadas justo antes de la regeneración, cortan lo suficiente para trabajar sobre el césped muy joven. La altura de corte se sube a 4 cm y, cuando el césped esté suficientemente fuerte, puede volver a bajarse. Si el terreno está muy despoblado, hay que esperar de 1 a 2 semanas para poner el robot en el campo. La altura de corte puede entonces subirse hasta 5 cm y bajarse poco a poco.
Una regeneración impulsada por el robot cortacésped
El mulching de los robots de corte permite una regeneración de la hierba más rápida que la de los cortacéspedes cilíndricos con mulching tradicional. La frecuencia de corte (hasta 10 cortes por semana frente a 1 o 2 con los métodos tradicionales) da lugar a cortes más finos y, por tanto, a restos mucho más pequeños que los microorganismos atacan con más facilidad. La descomposición es más eficaz, lo que evita la formación de un fieltro denso. Los nutrientes se devuelven entonces al suelo muy rápidamente. El césped se corta de forma permanente, lo que permite un plan de abonado regular y, para el club, ahorros y un menor impacto ecológico.